Blanqueamiento Dental

¿Qué es el blanqueamiento dental? ¿En qué consiste?

En la odontología estética, el blanqueamiento dental es un tratamiento dental estético que logra reducir varios tonos el color original de las piezas dentales, dejando los dientes más blancos y brillantes.

El blanqueamiento dental permite eliminar la mayoría de las manchas producidas por causas extrínsecas como el té, café y otras infusiones, cigarrillos ó vino tinto, entre otras sustancias y alimentos. Sin embargo, no todas las manchas u oscurecimientos dentales son eliminables o mejorables a través del blanqueamiento dental  y, pueden requerir de otro tipo de tratamientos odontológicos estéticos como el uso de carillas de porcelana o coronas.

¿Qué tipos de blanqueamiento hay?

Podríamos resumir los tipos de blanqueamiento en 3 fundamentales:
– Blanqueamiento clínico
– Blanqueamiento ambulatorio
– Blanqueamiento interno (sólo para pérdida de color en dientes endodonciados)

¿En qué se diferencia cada tipo?

Tanto el blanqueamiento clínico como el ambulatorio (que se puede aplicar en el domicilio) utilizan la misma gama de soluciones químicas, basadas en el peróxido de hidrógeno o de carbamida. Sin embargo, el blanqueamiento ambulatorio lleva, por seguridad y precaución, una concentración mucho menor de estos compuestos. En todo momento serán supervisados por un profesional, ya que de no tener dicho control puede alterarse el color de las piezas de forma no deseada o incluso causar un perjuicio real en los tejidos del individuo.

Es imprescindible consultar a un profesional antes de iniciar un tratamiento blanqueante para asegurar que no existen patologías  contraindicantes, los hábitos tanto de higiene como de estilo de vida son adecuados al tratamiento y no se causa ningún perjuicio con
éste. De existir una patología gingival o adamantina previa al tratamiento, ésta podría agravarse de forma considerable.

El control estricto por parte del profesional y el seguimiento de unas pautas en el día a día son, sin duda, la forma más segura de conseguir un buen resultado.

¿Y qué hay de los dentífricos y lápices blanqueadores?

Los dentífricos blanqueadores no tienen como tal una acción modificadora del tono del esmalte; ayudan a eliminar manchas superficiales gracias a la acción de agentes abrasivos.

Algunas incluyen partículas pulidoras y agentes químicos que les proporcionan una efectividad algo mayor, sin embargo, no producen un efecto blanqueador verdadero.

En cuanto a los lápices blanqueadores su efecto se basa en una ilusión óptica: incluyen un barniz transparente con un tinte violáceo que enmascara el color amarillo al ser el color opuesto en la rueda cromática.

¿Qué debo esperar del tratamiento?

Es importante ser realistas con las expectativas ante el tratamiento. Cada persona tiene un color único de dientes y reacciona de forma más o menos efectiva al tratamiento.

Hay que matizar que este tratamiento no blanquea restauraciones (empastes, coronas cerámicas) ni elimina manchas intrínsecas (fluorosis, hipoplasia del esmalte) y sus resultados están supeditados a la conducta del paciente. Si el paciente fuma o consume productos cromógenos durante el tratamiento el resultado puede ser incluso peor al color inicial.

Los comportamientos posteriores al tratamiento determinarán la duración de los resultados; los dientes están expuestos a un sinfín de alimentos y productos que causan su oscurecimiento en el día a día, por lo que quien evite estos productos notará una duración
mayor del tratamiento. Aun así el tratamiento puede ser repetido, por lo que se puede ir haciendo retoques a lo largo del tiempo siempre y cuando tengan un seguimiento adecuado.

¿Puede debilitarme el esmalte?

No: los estudios muestran que no hay cambios estructurales significativos en la dureza y resistencia del esmalte durante el tratamiento.

¿Puede el blanqueamiento causar efectos adversos?

La mayoría de efectos adversos suelen ser consecuencia de la falta de control profesional sobre el tratamiento. Dado que estos compuestos químicos tienen una alta concentración y un poder oxidativo, deben ser utilizados con mucha cautela y bajo unas
estrictas condiciones.

Los efectos adversos más comunes son el incremento de la sensibilidad dentaria y la irritación de tejidos orales, en especial las encías.
El incremento de la sensibilidad suele ocurrir durante el comienzo del tratamiento, mientras que el irritamiento de los tejidos orales suele asociarse a usar una cubeta estándar en vez de una personalizada (fabricada por un odontólogo).

Ante cualquier efecto adverso que se produzca durante el tratamiento debemos consultar con un odontólogo para que ofrezca la solución más acertada.

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